A FILIPINAS

By José Rizal

Ardiente y bella cual hurí del cielo,

Graciosa y pura cual naciente aurora

Cuando las nubes de zafir colora,

Duerme una diosa del indiano suelo.

Besa sus plantas con amante anhelo,

La leve espuma de la mar sonora;

El culto Ocaso su sonrisa adora

Y el cano Polo su florido velo.

Mi Musa, albuciente, con ternura,

La canta entre las Náyades y Ondinas;

Yo la ofrezco mi dicha y mi ventura.

De verde mirto y rosas purpurinas

Y azucenas ceñid su frente pura,

Artistas, y ensalzad a Filipinas!