A fray Pedro de Padilla por su Tesoro de poesías publicado en 1587
Esta resplandeciente y viva llama,
que alumbra al mundo, y se levanta al cielo,
esta que ilustra al gran señor de Delo,
y desde el Tajo, al Ganges, se derrama.
Esta que a la virtud incita, y llama,
con nuevo ejemplo a todos los del suelo,
y presta, porque de más alto el vuelo,
mil ojos, y mil alas a la fama.
No la entendió el varón que con su pluma
cantó de su Troyano el gran renombre,
ni aquel por sus dos lauras celebrado
Que de estos, y de todo mortal hombre
eres, (o gran Padilla) tú la suma
y tal llama en tal pecho se ha criado