A Hipólita

By Juan Cristóbal Nápoles Fajardo

En el acceso de mi afán erótico,

al ver tu rostro sin igual simpático,

quedéme de placer mudo y estático,

como agobiado por atroz narcótico.

Aunque soy para ti pájaro exótico

sin nido y sin hogar, pobre y apático,

para adorarte fiel soy un maniático,

y tengo un corazón sublime y gótico

Lleno de amor y de constancia sólida,

te adoro siempre con ardor frenético,

y, aunque te aprecies tú de ser estólida

aunque te burles de mi amor patético,

tuya es mi vida y mi pasión insólita,

tuyo mi corazón, amada Hipólita.