A I...

By Manuel González Prada

Tuyo es el blondo, undívago cabello,

tuya la frente de marfil nevado,

tuyo el andar modesto y recatado,

la mórbida mejilla y rostro bello;

tuyos los ojos que el vivaz destello

vencen del sol en el cenit colgado,

tuya la boca de coral preciado,

el talle grácil y el venusto cuello;

tuyo el aliento de jazmín y acacia,

el gracioso decir, la risa honesta,

la gallardía y la inefable gracia:

mía es la angustia, míos los dolores,

mío el gemir en soledad funesta

y sufrir tus desdenes y rigores.