A Joseph de Villaviviosa
Si la fama eterniza a los humanos,
vuelo mejor que el suyo en vos se emplea,
pues en alas de gente de Mosquea
subís hasta los astros soberanos.
Los susurros de Moscas son ufanos
gritos de trompa en su letal pelea,
para que siempre vuestro nombre sea
gigante por sujetos tan enanos
No tema ya la Mosca al fiero Octubre,
ni la nieve o escarcha, furia esquiva
del riguroso y erizado Invierno;
pues larga vida ya se le descubre,
y ella reconocida, mientras viva,
hacer promete vuestro nombre eterno.