A Juan de Jáuregui
La muda poesía y la elocuente
pintura, a quien tal vez naturaleza
cede en la copia, admira en la belleza,
por vos, don Juan, florece altamente
Aquí al docta lira, aquí el valiente
pincel, de vuestro ingenio la grandeza
muestran, que con ufana ligereza
la fama extiende en una y otra gente
Alce la ornada frente el Betis sacro,
su tesoro llevando al mar profundo,
y de Jáuregui el nombre y la memoria;
en tanto que su ilustre simulacro
venera España, reconoce el mundo
como de nuestra edad insigne gloria