A la alegría

By Indalecio San Román

Vida del alma, saludable encanto

que de mi juventud la gloria fuiste

¿por qué me abandonaste? ¿por qué huiste?

¿por qué dejaste al que te quiso tanto?

¡Dejarme y para siempre! a tal quebranto

¿qué daños o qué ofensas recibiste?

¿por qué en tu propio ser no me absorbiste

como hoy mi corazón absorbe el llanto?

Mas ya comprendo: fue mi fantasía

engendro de este amor que creí eterno

pensando que jamás se acabaría.

Pero tú buscas juventud, no invierno;

sueño ha sido mi amor, dulce alegría,

y viejo al despertar hallé el infierno.