A la aurora

By Francisco «Delio» Iturrondo

¡Salud, hija del sol! ¡cándida Aurora!

Cuya flotante túnica de rosas

empapada en esencias amorosas,

perfuma el seno de la verde Flora:

Fresca guirnalda de jazmín decora

tus nacaradas sienes primorosas;

y tus nítidas pomas voluptuosas

encendido carmín tiñe y colora

Apacible cual tú: cual tú divina,

cuando al dudoso albor del claro día

la ebúrnea concha riges purpurina;

tan bella, entre mis brazos sonreía,

no bien despierta tímida Corina,

en el tiempo feliz que Dios quería.