A la batalla de Waterloo

By Juan Eugenio Hartzenbusch

Ea, quien tenga de valor un cacho,

dijo Napoleón, sígame al cerro

donde fuego nos hace tanto perro,

y del pendón inglés no quede hilacho

Yo a vuestra frente montaré en un macho

que pació solamente flor de berro;

y de esa hueste el enemigo hierro

quebrará cual juguete de muchacho

Dijo: pero el soldado se hace el sordo,

y aunque le ofrecen de oro un cucurucho

el miedo de morir habla más gordo

Cede el gran general a otro más ducho,

y mientras huye en su caballo tordo,

quema la guardia el último cartucho.