A la edad del año

By Juan de Jauregui

De verdes ramas y de frescas flores

vistió la Tierra, en su niñez infante,

el virgen seno, y su vivaz semblante

ornó de mil guirnaldas de colores

Joven después, en plácidos amores

gozando, al cielo, su amador constante,

de las entrañas, como tierna amante,

de suspiros en vez, lanzó vapores.

Mil frutos de sazón, el vientre abierto,

luego produjo, al puro viento ufana,

broca pero la faz mostrando y ruda.

Hoy, arrugado, en su vejez, el yerto

rostro la vemos, y de nieves cana:

todo la edad lo descompone y muda