A la estatua de bronce del Santo Rey Don Felipe III, que está en la casa del cam...

By Francisco Gómez de Quevedo y Villegas

¡Oh cuánta majestad! ¡Oh cuánto numen,

en el tercer Filipo, invicto y santo,

presume el bronce que le imita! ¡Oh cuánto

estos semblantes en su luz presumen!

Los siglos reverencian, no consumen,

bulto que igual adoración y espanto

mereció amigo y enemigo, en tanto

que de su vida dilató el volumen.

Osó imitar artífice toscano

al que a Dios imitó de tal manera,

que es, por rey y por santo, soberano.

El bronce, por su imagen verdadera,

se introduce en reliquia, y éste, llano,

en majestad augusta reverbera.