A la Eucaristía

By Narciso Campillo

Por más que se levanta el pensamiento

con vuelo desusado y peregrino,

hallar no puede en su ideal camino

otro tan alto y singular portento

Que baje Dios desde el sublime asiento

que de su carne en pan, su sangre en vino,

que habite el cuerpo del mortal mezquino

y se confunda y viva con su aliento

Misterios son en que se abisma en vano

aun del ángel la clara inteligencia,

cual piedra en la extensión del océano

«¿Quién investigará la Eterna Esencia?»

absorto y mudo ante el grandioso arcano

invoco yo la fe, y ella es mi ciencia.