A la fábula de Psiquis y Cupido, a don Juan de Vidarte

By Anastasio Pantaleón de Ribera

La Ninfa que del Sol borró luciente

uno y otro esplendor, y a quien rendido

rayo menor se confesó Cupido

aun del arpón armado más ardiente;

la que triunfó de amor, y solamente

(bien que sin fe) le mereció marido,

la que el bulto atendiéndole dormido

temió deidad al que creyó serpiente.

Es hoy culto, Vidarte, mi argumento

y vuestra protección, bien que la espuma

no sin ejemplo vuelo teme errante.

Mas si vos me inspiráis divino aliento,

conservarán los ecos de mi pluma

el dulcísimo pórfido, el diamante.