A la ingratitud de un criado a quien di mucha rent
Viña mía, yo mismo te he criado
plantando vides y podando flores,
para que en el abril de tus verdores
dieses envidia al más florido prado
De mármol y alabastro te he cercado,
librándote de todos los rigores,
así de pasajeros robadores
como de golosina del ganado.
La tierra te mullí, podé sarmientos
dejándote las guías de provecho,
porque llevases frutos más opimos
Desvaneciste todos mis intentos;
no sé que pude hacer más de lo hecho,
cuando en labruscos vuelves los racimos.
¡Oh que lindos parecen tus esquilmos!
Pero de mala cepa todo es malo
pues no vale el sarmiento para palo