A la memoria de la señorita María Montoto de Sedas

By Mercedes de Velilla Rodríguez

Era ayer juventud llena de encanto,

hermosura, bondad, inteligencia;

hoy, polvo nada más, que la conciencia

contempla muda en angustioso espanto

Trueca el destino en fúnebre quebranto

el caro bien cifrado en su existencia,

y ojos que hallaban luz en su presencia

ciega la oscuridad y abrasa el llanto

Pasó por estas tierras de tristura

breve mañana, como flor preciosa,

cual paloma sin mancha en su blancura

En su eternal ausencia dolorosa,

deja de su recuerdo la dulzura,

de su virtud la estela luminosa.