A la misma

By Gaspar Melchor de Jovellanos

De agudo mal el golpe no esperado

asusta, Clori, tu preciosa vida;

y al mirarte doliente y afligida

mi enfermo corazón tiembla asustado

Dos veces con influjo porfiado

ejerce el mal su saña enfurecida,

una turbando mi alma dolorida,

otra afligiendo tu ánimo angustiado

¿Cuál, Clori, de las dos, pues la inclemencia

del mal sentimos ambos de consuno,

cuál, dime, sufrirá mayor martirio?

¿Tú, en quien se ceba la cruel dolencia,

o yo que todo el mal siento importuno

de tu misma dolencia y mi delirio?