A la muerte de don Anastasio Pantaleón de Ribera
Oscura noche baña al claro día,
y a la confusa noche en caos terreno,
todo lo escucho de gemidos lleno
cuanto alberga en ti el Orbe, cuanto cría
Por la gran orfandad de la Poesía
el dolor tenga fuerza de veneno,
pues murió el Cisne de este río ameno,
que lo fue sólo cuando en él vivía.
Mas que nueva impresión miro brillante
la guirnalda de Ariadna por corona,
y la lira de estrellas fue instrumento
Si es mi Anastasio, él es que al más errante,
planeta su dulzura le aprisiona,
si da a los Astros fijos movimiento.