A la muerte de don Pío de Tristán

By Clemente Althaus

Padre segundo de mi madre y mío,

que la cumbre ocupaste del Estado,

luego a lo eterno y santo consagrado,

viviste de la tierra en el desvío:

tu fin, temprano al mundo, a ti tardío,

lamenta el pobre a quien contigo el hado

quitó amparo y sustento y padre amado,

¡Oh en la virtud, como en el nombre, Pío!

Tu familia a quien fuiste muro fuerte,

y que eterna anhelara tu existencia,

su gozo en llanto perennal convierte;

y a mayor duelo el hada me sentencia,

pues dos años y dos tu acerba muerte

para mí sólo adelantó la ausencia