A la muerte de Lope de Vega
No sella, si le buscas, caminante,
al fénix Español, no le guarnece
esta que Mantua religiosa ofrece
a su posteridad urna elegante
No yace aquí, que en duración brillante
sobre sus plumas santas resplandece,
que a pesar de los años no fallece
quien la inmortalidad se labra instante
Dejónos pues, y en la región extraña
la admiración, o huésped, se apercibe,
intimándose fénix no segundo.
Breve esfera a sus méritos fue España,
y en capaz proporción ahora vive
dilatado en los términos del mundo.