A la muerte de Lope de Vega

By Fernando Bermúdez Carvajal

Atiende, o huésped, y que canta admira

muerta la voz de Apolo el monumento,

que son por resolverse en su elemento

los nervios cuerdas y los huesos lira

Suena, no arde, que cortés la pira,

como por desnudar el instrumento,

llegó a quitar la piel a aquel portento

mudo que canta, muerto que respira

Las primeras cenizas que han mentido,

que en la urna, que Sessa las construye,

faltando el alma, asiste la viveza.

Mas no, que siempre con igual partido,

porque viva este cuerpo sustituye,

o LOPE el alma, o Sessa su grandeza.