A la muerte de Lope de Vega

By Francisco Faria Correa

Murió el Fénix de España, y cuando llega

el fin natal en túmulo de olores,

fertilísima pira de sus flores

para su muerte ministró su Vega

La misma Parca, aun siendo Parca, niega

jurisdicción fatal a sus rigores,

pues con logro de alientos superiores

al destinado fin su vida entrega

Así bien que forzosa, desmentida

quedó la muerte en la olorosa llama,

ejecutada sí, pero corrida

Pues tanto el mundo al fénix vivo aclama,

que aunque su muerte acreditó a su vida,

no fue su vida estorbo de su fama.