A la muerte de Lope de Vega
Muerte cruel, nacida del pecado,
vengadora de injurias y de afrentas,
que sin ley y sin término violentas
las leyes justas de cualquier estado
Muerte, que en la corona y el arado
igualmente los filos ensangrientas,
y siendo nada, a pretender te alientas
de todo el universo el magistrado
Muerte, ocasión de bandos y cizañas,
de inciertos fines, y de fines ciertos,
que al Apolo Español la luz empañas.
Ya que lograste tantos desaciertos,
ponle como blasón de tus hazañas
sobre el ribazo inmenso de tus muertos