A la muerte de Lope de Vega
Hable el dolor, la lengua sustituya
en los ojos su acción, publique el llanto,
o prodigio Español, o LOPE, cuanto
debe el mundo sentir la muerte tuya
Suspenda triste la corriente suya
el por tu pluma célebre Amaranto,
y en su cristal tu nombre escriba en cuanto
a la inmortalidad le restituya.
Si las fertilidades de tu vega
tantos lustros al Tajo han coronado
de glorioso laurel la clara fuente
Hado infeliz este esplendor las niega,
bien que al sol de tu fama ha reservado
en triste ocaso, luminoso oriente.