A la muerte de Lope de Vega
¿LOPE, cadáver, tú? ¡qué triste suerte!
perdió España su fénix peregrino,
su Apolo el orbe, aun el fatal destino
llora piadoso ejecutando fuerte
Inviolable desdicha fue perderte,
pero próvido el cielo te previno,
que se mintiera eterno lo divino
con menos desempeño que tu muerte
Vana Cloto la espiga mejor siega,
cambiando aplausos en funesto incienso,
y en tierra inútil un diamante al tope.
Agosto agosta tan florida vega,
que es acto positivo de lo inmenso
poder hacer y deshacer un LOPE.