A la muerte de Lope de Vega
Por rotos bronces, mármoles quebrados,
pase la edad en la común memoria,
que los que erige tu inmortal historia,
aun la envidia los deja reservados.
No Dorica labor, no celebrados
jaspes te constituyen alta gloria,
más duración intima la victoria
contra el tiempo y las huestes de los hados
Tanto volumen, lámina que informa
al espacio del orbe, te eterniza,
aunque te estreche lo mortal, pues viendo
que a nada vuelve esta caduca forma,
docta pira erigiste a tu ceniza,
de donde naces otra vez, muriendo.