A la muerte de Lope de Vega
Si mi llanto a mi pluma no estorbara,
o fénix de la patria, o nuevo Apolo,
de mi lira te hiciera un mauseolo,
que tu inmortalidad aposentara.
Mejor que yo ninguno te alabara,
que como tú del uno al otro polo
el único naciste, el sol y él solo,
sólo mi amor por solo te igualara
¿Mas cómo cantaré, cuando te lloro
sin esperanza de ningún consuelo,
o ya ternura sea, o sea decoro.
Pues pierden hoy, porque te ganó el cielo,
Mantua su prenda, España su tesoro,
su Dios las Musas y su Vega el suelo?