A la muerte de Lope de Vega
Cuando admirable al mundo enriqueciste
con dulce canto, Apolo soberano,
mientras el tiempo te mentía humano,
acciones de divino al tiempo diste.
Hoy que tu ausencia España llora triste,
muestras fénix que de Atropos la mano
contra tanta deidad se opuso en vano,
pues felice muriendo renaciste
De la muerte alcanzando así victoria,
a tus obras, asombro del olvido,
supremo altar conserva la memoria.
Tú ya a los mismos astros preferido
entre mares de luz, golfos de gloria,
eres eterno sol, si Apolo has sido.