A la muerte de Miguel Ángel
Razón es ya que el mármol duro, helado,
que espíritu de ti recibió ardiente,
vierta lágrimas tristes, pura fuente
vuelto, de vida y honra despejado;
razón es que le color vil o preciado
que a tanta forma ministró valiente,
persuadiendo verdad en lo aparente,
sin valor muera en su primer estado;
razón es ya que el alto ilustre templo
que adornaste con sacro y real decoro,
oscuro quede del color vecino;
y que lloroso de Aganipe el coro
viva, pues no de hoy más, cual raro ejemplo
versos te oirá cantar, Ángel divino