A la muerte del capitán Esquerra de Rozas

By Fray Jerónimo de San José

Al puerto de la vida (que es la muerte),

llegaste, ¡oh, dulce hermano! En Cartagena,

donde tu embarcación el cielo ordena

a mejor patria, a más felice suerte

Pasaste aquel estrecho, a todos fuerte,

desembarcando en la inmortal arena,

donde pagado el flete, breve pena

en gozo perdurable se convierte

Dichoso tú que libre ya y seguro

del último naufragio, alegre gozas

en un inmenso mar, inmenso puerto

Triste de mí que en este golfo escuro,

mientras en ese tú, la edad remozas,

navego del suceso siempre incierto.