A la muerte del doctor Juan Pérez de Montalbán

By Juan Francisco Andrés

El Monte excelso que la blanca Aurora

con trémulos cambiantes argentaba,

cuya sublime cumbre dibujaba

los dos collados donde Apolo mora;

fúnebre eclipse su esplendor desdora,

tanto que cuantas plantas albergaba

oscura densidad las emboscaba,

hurtando a Febo la porción que ignora;

pero en vano se oponen sombras frías

a empañar de su cima los verdores,

si han de brillar amenas lozanías;

y mal pueden ceder a los horrores,

pues a pesar del tiempo, y de los días

de sus cenizas nacerán las flores