A la muerte del doctor Juan Pérez de Montalbán
Del Píndaro Español, del Cisne raro,
que tan dulce cantó con docta pluma,
la forma reducida a breve fuma,
ceniza sella aquí este Mármol Paro.
El que a pesar de envidia, ingenio claro,
nuevo Virgilio fue, prudente Numa,
porque olvido su nombre no consuma
descansa en bronce, contra el tiempo avaro
Aquí el divino Montalbán reposa
Tu afecto mueva a llanto, o peregrino,
su pérdida temprana lastimosa.
Y pues vive inmortal, contra el destino,
de tan grande Varón, tan breve Losa,
venera en paz, y sigue tu camino.