A la muerte del doctor Juan Pérez de Montalbán
Haz por caber un rato en poca lira,
pues supiste caber en tierra poca,
o Montalbán, por quien la Fama toca
cuanto metal sonoro el Orbe admira
Ya estás do sólo alcanza el que suspira
de la Envidia envidiado, a cuya boca
fue tu pluma veloz gigante roca,
adonde nace el Sol, a donde espira
O tú que estás donde el vivir no muere
en sacro Solio eterno, y sin mudanza
recuerdo general de nuestro olvido.
Nadie podrá decir que defendiere
tus obras, que defiende aun lo que alcanza
que lo imposible nace defendido