A la muerte del doctor Juan Pérez de Montalbán
Cisne de Mantua, que canoro antes
que discurrieses tu estación umbría,
ni esta playa volaste, tuya, y mía,
te vio el mundo en canciones elegantes
Pocos números eran tus instantes
cuando no sin asombro te atendía,
primero que deudor fueses de un día,
ni te vistiesen plumas tremolantes.
Milagro fuiste aun antes que estudioso
porque en tu cuna verde, y nido rudo
prodigio contra el orden fue tu canto;
que en su pico el aliento numeroso
se adelantó por si llegabas mudo,
a los umbrales del Sepulcro Santo