A la muerte del doctor Juan Pérez de Montalbán
Descansa en mármol, y mi pluma sea
a tus cenizas dolorosa Pira,
y ese mortal aliento que en ti inspira
informe el numen de mi corta Idea
Pues remontado a tanta luz Febea,
entre esplendores, que tu Fama gira,
muerto mi afecto, vivo, allí te mira,
y vivo, muerto, duda no te vea.
Descansa pues, y huella más ufano
anciano Joven globo cristalino,
de inalterable gloria Cortesano,
y en tan pura región, en tal destino,
quien te aclamaba Montalbán humano,
hoy te venere Montalbán divino.