A la muerte del excelentísimo señor Almirante de Castilla

By Jerónimo de Cáncer y Velasco

Esta corona de triunfante grama,

que adorno fue del Héroe más valiente,

y ya funesto ciñe dignamente

las invisibles sienes de su fama

Este solio, que en sombras se derrama,

y en dos imperios se miró luciente

Esta fe que se arroja irreverente

sobre la muerte religiosa llama;

glorias fueron de aquel a quien amaste,

España, y en su pecho le tuviste,

y aquí yace su luz sin ejercicio.

¿O muerte, para qué lo ejecutaste?

¿O cielo, para qué lo permitiste?

O amor, llora no más, que este es tu oficio.