A la muerte del gran Montalbán
¿Quién eres? que al aspecto horrible aplicas
(por divertir la débil vista humana)
confusa sombra en sombra soberana,
con que sombras mortales multiplicas;
terrible gesto, en quien nos pronosticas
el fin con desengaño en pompa vana,
y con el te acreditas por tirana,
y Homicida del Orbe te publicas.
Si eres la Parca que el cabello ondoso
airada descompones sin respeto,
retira el paso atrás en tu fiereza;
si a Montalbán embistes, victorioso,
no adviertes que tan único Sujeto,
vence con su saber tu fortaleza.