A la niña M.

By Eusebio Lillo

Hay algo en ti del serafín que mora

en la mansión eterna y esplendente;

en tu serena faz, niña inocente,

y en el azul que tu mirar colora.

Fresco botón que al despertar la Aurora

y al casto beso del fugaz ambiente,

alza su pura y delicada frente,

tal eres tú, Matilde encantadora.

De aquesta vida en el camino estrecho

se abra a tu paso florecida senda

y paz respire y bienestar tu pecho

Un alma halles que te ame y te comprenda;

y grato abrigo del paterno techo

sé de feliz unión, hermosa prenda