A la paz ventajosamente concluida por Carlos III
La guerra por un caso inevitable
invadió la española monarquía,
juzgando que aceptada acabaría
de una vez con la gente miserable.
Y rehusada, al monarca respetable
la gloria militar rebajaría
el pueblo ofrece a Carlos a porfía
dones mil del tesoro inagotable
de su amor, y por Carlos negociada,
viene la paz con palma de victoria.
La guerra cruel, huyendo apresurada,
tantos despojos deja en nuestra tierra
que Carlos de la paz saca la gloria,
y el pueblo la abundancia de la guerra.