A la sepultura de una señora viuda, de la orden tercera – Soneto XII

By Esteban Manuel de Villegas

Al mirto daba de la frente el bello

nieve, que abriga su cascada roca,

y en dulce sueño la pasión provoca

no al levantar, mas al caer el cuello

En profundo sudor mirto el cabello

deidad brotaba por nariz y boca,

fatigado el color en quien coloca

clavel la sangre, purpurado y bello

Si a sí le das a la vejez tardía,

o dulce Anacreón, o dulce amigo,

descuido tan feliz deidad tan pía,

en vano el tiempo, en vano es tu enemigo

pues puede la bonanza de este día

desmentir el rigor que usó contigo.