A la vejez

By Mercedes Matamoros

Cuando llegan tus años tenebrosos

bañas en llanto el corazón que heriste,

como cubre de escarcha invierno triste

los troncos deshojados y ruinosos

¿En dónde, en dónde están los venturosos

sueños, que el alma en adorar persiste?

¿Por qué la rosa del placer no existe

y quedaron los tallos espinosos?

¡Oh, noche! Ya desciendes gravemente,

y la nave gentil de la Esperanza

vuelve sin joyas del lejano Oriente!

Y hacia la playa, donde el viento a solas

gime, la hermosa Juventud avanza,

cadáver yerto entre las negras olas !