A la venida del Duque de Humena, cuyos camaradas trajeron muchos diamantes falso...

By Francisco Gómez de Quevedo y Villegas

Vino el francés con botas de camino

y sed de ver las glorias de Castilla;

y la corte, del mundo maravilla,

le salió a recibir como convino.

Anduvo el duque por extremo fino;

mas los monsures, juntos en cuadrilla,

anduvieron vidriosos en la villa,

aun más en lo galán que en lo mohíno.

Esmeráronse grandes y señores,

por servir a su rey, en regalallos:

joyas y potros de valor les dieron.

Y hasta las trongas de Madrid peores

los llenaron a todos de caballos

y mal francés al buen francés volvieron.