A la verdad
Deidad excelsa, Majestad sagrada
que en paz conservas orbes y elementos;
columna que al combate de lo vientos
jamás te vio la veleidad postrada.
Verdad que de la tierra derivada
la Justicia en el Cielo te da alientos
y te mira con ojos siempre atentos
cuando el Mundo te juzga contrastada
A ti mis votos van y a ti consagro
las verdades que ilustran mis escritos
que otro fin a este culto no me llama
Será de tu poder alto milagro
el desterrar errores infinitos;
pues yo busco tu gloria, no mi fama