A la victoria

By Guillén de Castro

O Religiosa admiración, o pura

fábrica, que piadosa y arrogante

eres del cielo luminoso Atlante,

su máquina en tus hombros más segura

O montaña de luz, que al sol procura

rayo a rayo usurpar la luz radiante,

en láminas la fama de diamante

de envidia, olvido y tiempo se asegura

No humille pues el tiempo tu grandeza,

y el olvido no oculte tu memoria,

ni sepulte la envidia tu belleza.

Que Mínimo poder con tanta gloria

bien muestra en el laurel de su riqueza,

que no puede rendirse la Victoria