A las ruinas de Itálica

By Juan de Arguijo

Esta, a la rubia Ceres consagrada

parte fecunda de la madre tierra,

que el sustento común al orbe encierra

de tanta espiga en la preñez dorada,

fue ciudad al comercio dedicada,

que la quietud y la verdad destierra,

duro después teatro de la guerra

que toda en sangre la dejó bañada.

Del primitivo asunto restaurado,

gracias rinde en el fruto repetido

al circular precepto de los meses;

también siéndole el tiempo agradecido

no más hierro la hiera que el arado,

no más peso la oprima que sus mieses.