A las ruinas del Coloso de Rodas
Este asombro gentil, que un elemento
ocupa si se erige, o si se humilla,
y de una y otra contrapuesta orilla,
fue orbe artificial sin movimiento
Que embarazo se vio del vago viento,
y segunda del mundo maravilla,
contra quien Jove rayos acaudilla,
como contra el jayán de manos ciento.
Este por la grandeza fue incansable,
y la materia le compuso fuerte,
cuando la forma le mintió divino;
y ya es del tiempo estrago miserable
O qué mal se asegura quien advierte,
que para bronce tanto hubo destino.