A las ruinas del Coloso de Rodas

By Jerónimo de Cáncer y Velasco

Este asombro gentil, que un elemento

ocupa si se erige, o si se humilla,

y de una y otra contrapuesta orilla,

fue orbe artificial sin movimiento

Que embarazo se vio del vago viento,

y segunda del mundo maravilla,

contra quien Jove rayos acaudilla,

como contra el jayán de manos ciento.

Este por la grandeza fue incansable,

y la materia le compuso fuerte,

cuando la forma le mintió divino;

y ya es del tiempo estrago miserable

O qué mal se asegura quien advierte,

que para bronce tanto hubo destino.