A Lope de Vega Carpio
Si cuando Roma templos, chapiteles,
triunfantes de las nubes vio cargados
de divinas memorias, y adornados
de palmas, de trofeos, de laureles;
y si cuando el pincel daba de Apeles,
vida a las tablas, contra el tiempo y hados,
y en estatuas de mármoles dorados
admiraban Lisipo y Praxiteles;
si cuando Atenas vio sus aulas llenas
de ingenios, fuera el vuestro ¡oh Peregrino!
no os hiciera la patria aqueste agravio
Por natural a ingenio tan divino
quisiera Roma invicta y docta Atenas,
pues todo el mundo es patria al hombre sabio.