A Lope de Vega Carpio
Es la patria del sol el alto cielo
por donde solo sigue su camino,
y así en su propia patria es Peregrino,
cursando su divino paralelo.
De allí cercado el ámbito del suelo
rompe y quebranta el hielo cristalino,
mostrando al hombre su poder divino
con la presteza de su hermoso vuelo
Vos, Belardo, en Madrid, patria dichosa,
con vuestro ingenio célebre seguiste
un camino desierto, raro y solo,
y así, por esta hazaña milagrosa,
en vuestra patria Peregrino fuiste,
como en el cielo el soberano Apolo.