A los altares de San Francisco y San Ignacio
La que ves en piedad, en llama, en vuelo
ara al suelo, al sol pira, al viento ave,
argos de estrellas, imitada nave,
nubes vence, aire rompe, y toca el cielo
Esta pues que la cumbre del Carmelo
mira fiel, mansa ocupa, y surca grave,
con muda admiración muestra suave
casto amor, justa fe, piadoso celo
O militante Iglesia, más segura
pisa tierra, aire enciende, mar navega,
y a más pilotos tu gobierno fía
Triunfa eterna, está firme, vive pura,
que ya en el golfo, que te ves, se anega,
culpa infiel, torpe error, ciega herejía.