A Luisa

By Bernardo López García

Bríndate el mar sus copos argentados;

sus suspiros de amor murmuradores;

el bosque ameno sus risueñas flores,

y el prado sus perfumes delicados.

Los ecos de la selva perfumados

te brindan sus acentos seductores,

y coronas de plácidos amores

te ofrecen los jardines y los prados

Y yo también coronas te ofreciera

si en el mundo unas flores encontrara

dignas de orlar tu frente placentera;

mas fuera aqueso dicha bien avara,

pues si dignas de ti flores quisiera,

en el cielo quizás no las hallara.