A Málaga

By Arturo Reyes

Único bien que me atorgó la suerte

fue en tu regazo ver la luz primera,

sentirme de tu mar en la ribera

casi cegado por tu luz al verte

Rinde la lucha el corazón más fuerte

al huir la riente primavera,

y del dolor la dentellada fiera

quedó, al sentir, mi corazón inerte

Me hirió el dolor con indomable encono,

y hastiado de sufrir, sólo ambiciono

dar ya fin para siempre a mi camino

del zafir de tu cielo a los fulgores,

bajo el chal irisado de tus flores,

cabe las hondas de tu mar latino.